Entradas

Mamá

Imagen
Para mi mamá, la mujer más fuerte y  valiente que he conocido en la vida. La alegría de tener vida creciendo dentro de tí es algo que no se puede describir, pensaba Claudia, aún cuando ya era su tercer embarazo y se supone que debería ser una experta en todo el tema de los mareos, antojos y dolores; pero ya habían pasado 16 años desde la última vez que sintió que dentro de ella crecía algo que tomaba todo lo que tenía a la mano para poco a poco crecer, que se formaba a partir de todo lo que ella era y sin piedad la cambiaba para siempre. Sin embargo, su cuerpo se sentía primerizo en una nueva aventura que no pidió, pero que ya no tenía más remedio que disfrutar y afrontar las consecuencias. Su vida dió un giro absoluto cuando durante más de siete meses solo conoció padecimiento y dolor, piernas inflamadas, inyecciones dos veces por día, incertidumbre de que todo lo que hacía fuese en vano, culpa por anhelar a una edad tan avanzada algo que para ella ya estaba prohibido, alegría de ...

¿Otra vez su feminismo? ¡Ya basta!

Imagen
Mujeres quemando buses, mostrando sus pechos en marchas y galas de premios, gritando que nos están matando, y ya no solo por razones injustificables como vestir una minifalda o caminar solas por la calle, ahora vemos que ni siquiera las niñas están a salvo en un mundo que te condena por algo que no elegimos, si no que nos fue otorgado: Ser mujer. Hablar de todos estos temas puede llegar a ser incómodo, parece que quemamos bosques de prejuicios e ideas erradas, que rasgamos vendas y esos ojos que se encandilan con la luz de la verdad prefieren volver a ponersela. Pero creo que la historia nos ha demostrado el peligro que conlleva callarse, y después de tanto tiempo de tener manos presionando nuestra boca para que no salgan palabras, manos señalando hacía cada parte de nosotras, creyéndose con el derecho de afirmar que somos imperfectas, manos que parecen dulces pero resultan acompañadas de prohibiciones; hemos tenido suficiente. Como mujeres, nos hemos cansado de los estereotipos que la...

¿Y si...?

Imagen
Hoy fue un día demasiado agotador, otra jornada de prever escenarios catastróficos y buscar la manera de solucionarlos, la vida cotidiana de todo desarrollador de software. Aquella mujer nueva que llegó a trabajar con nosotros, toda llena de sonrisas y una cara fresca que reflejaba una noche de descanso completa, sus ojos iluminados por la curiosidad al ver como todos teníamos los nuestros fijos en el computador identificando posibles amenazas, me da pena. Ya veremos si su luz continúa encendida después de máximo dos meses en ese lugar. No pude evitar contestarle todas las preguntas que tenía, a pesar de que solo quisiera silencio a mi alrededor. Para explicarle más o menos que hacíamos le puse el ejemplo básico: Una persona se va a meter a Facebook, desde ese momento empiezan las opciones: ¿Y si no pone la contraseña correctamente, que procede? ¿Y si la pone correctamente pero no desde el IP habitual y es un hacker? ¿Y si se quieren robar toda su información y ella lo acepta inconscie...

Frenar en seco

Imagen
Con el paso de los meses, la novedad de estar encerrados en casa ha pasado a ser un golpe de realidad en toda la cara. De un momento a otro, el mundo se detuvo y empezó a tambalearse, y el único espacio seguro que pudimos encontrar fue nuestra casa. Desde esta, hemos estado mucho más cerca, a través de la pantalla de un celular, de las realidades de miles de personas que tienen problemas más allá de la cantidad de seguidores en una red social o de los likes que recibe una foto. De hecho, esta emergencia sanitaria fue un choque directo e inesperado a una realidad que intentamos ocultar con filtros y sonrisas de comercial, pero que vimos desvaneciéndose poco a poco, como cuando la escenografía de una obra de teatro se desmonta, y la realidad de la pobreza, el hambre, la necesidad de la interacción con otros, los planes en pausa, la violencia intrafamiliar, la incapacidad de los gobiernos de ver más allá del dinero, el peligro que implica la cotidianidad, hace su aparición en escena. Much...

Una loca más

Imagen
Inspirado en la vida de Nellie Bly La injusticia era algo que no podía tolerar. Conocer la verdad, o al menos tener indicios de ella, y no hacer nada al respecto me parece algo absolutamente malvado y egoísta. Es por eso que desde que escuche rumores a cerca de malos tratos hacia los pacientes en el Hospital Whittingham, el centro psiquiátrico más grande de Inglaterra, me propuse crear un plan con el fin de mostrarle al mundo entero, haciendo alarde de mi deber ser como periodista, y a mi misma, si aquellos rumores eran ciertos; y sólo había una forma: Convertirme en una loca más. Al principio no fue fácil, pero poco a poco el plan se fue armando en mi mente. Decidí excluirme a las afueras de mi ciudad con el fin de generar confusión entre mis allegados, y que empezaran a creer que algo raro estaba sucediendo en mi cabeza. Sabía que si era capaz de convencer a mis conocidos, iba a ser mucho más sencillo con extraños. Y así fue. No puedo negar que habían noches en aquella desolada casa,...

Nueva normalidad

Imagen
Creo que el espejo estará extrañado de no ver mi reflejo hace tres días. No dudo que mi cama está ansiando desprenderse de mi volver a tener el espacio para ella sola. Seguramente mis jeans se estarán preguntando si pienso prescindir de uso. Lo que no saben es que hace unos meses se está gestando  una nueva normalidad y ellos no formarán parte  por un tiempo. Los desayunos apresurados han desaparecido Los sueños intermitentes se evaporan Ahora el lugar de paso al que llamaba hogar se convirtió en un escondite seguro que me protege de los monstruos invisibles que acechan afuera en el mundo que creía estaba ante mis pies pero hoy solo puedo ver a través de mi ventana. Ya no espero que todo vuelva a ser normal está claro que es un imposible ahora solo busco la manera de ser lo suficientemente rápida fuerte valiente para adaptarme a una nueva normalidad que no puedo evitar que ya está ahí tocando a la puerta aguardando el momento en que la acepte y empecemos a caminar de la mano. ...

Roto y sin remedio

Imagen
Bombeo, bombeo, bombeo.  No sé cómo admitirle al cerebro que me he enamorado de nuevo, que últimamente me siento lleno de energía, con ganas de salirme de este pecho y explotar de la emoción. Ya me imagino su cara de reproche, intentando recordarme que hace menos de cuatro meses me rompí, y sufrí mucho. Me recordaría que uno no se limita exclusivamente a amar a una persona, que también nos enamoramos de sueños que no van a llegar a ser, de instantes que es imposible recuperar, de palabras nunca pronunciadas y besos nunca dados. En esa ocasión, no entendía qué era lo que me pasaba hasta que vi las fisuras apareciendo sobre mi tejido y entendí que yo era más que un órgano; pude sentir el dolor desgarrador de partirme no sólo en dos, como siempre lo pintan, si no en miles de pedazos, es un dolor indescriptible, en el que ya no me sentía como yo mismo, parecía como si un vacío hubiese tomado mi lugar, pero yo seguía plenamente consciente de cómo la traición, la decepción, la incredulid...